La crónica del mundo por un viajero, es el título de un libro corto y singular, publicado en este 2021 y escrito por el hondureño y biólogo: Jimmy Andino Mejía, quien ha recorrido 32 países sin contar aquellos en los que ha hecho escala.

En noventa páginas menciona reflexiones interesantes, comenta que él no mira ningún país mejor que otro, simplemente diferentes y que todos son muy interesantes si uno logra identificar lo que lo hace diferente, o las “lindas casualidades de la vida”, donde uno nunca sabe qué tipo de personas tan interesantes se puede conocer en un viaje y la persona más inesperada es la que se puede sentar en un asiento junto a ti…

Contextualiza muy bien a Honduras desde ubicación, geografía población, economía y al mencionar su “niñez ochentera” me hizo recordar la mía en los 90’s ya que su forma de narrar se torna fluida y muy emocionante.

Debido al trabajo de su padre (en la compañía nacional de teléfonos de Honduras) en el que viajaba cada fin de año durante una o dos semanas por varias ciudades de Honduras para entregar los recibos de los abonados de la compañía, y cuyos viajes coincidían con la época de vacaciones de Jimmy, hizo que Jimmy se convirtiera en su copiloto, donde comenzó a disfrutar de los viajes y a hacer preguntas de todo aquello que miraba nuevo y extraño como: ”¿Aquí cómo se llama?, ¿Por qué se llama así?, ¿Cuánta gente vive aquí?, ¿Qué se hace en esta ciudad para vivir? o, ¿Qué se come en esta zona?… Resultando ser que su  padre era todo un explorador y con su conocimiento de conductor frecuente por esas carreteras le contaba a su modo sus historias.

Jimmy Andino estudió biología y durante sus clases universitarias realizó giras académicas a ríos, montañas, áreas protegidas, manglares, y diversidad de ecosistemas, por lo que anduvo viajando sin rumbo por la vida.

En el libro hace relatos cortos pero emocionantes sobre cómo conoció la nieve en Alemania, los arrecifes en la isla de Utila, el Río Amazonas, Pirámedes de Giza, Machu Picchu… ahhh lugares muy soñados por muchos de nosotros. Algunos de los relatos que más me gustaron son los de su experiencia en el lago Titicaca y su campamento en el desierto del Sahara, que sin duda, a uno lo hacen imaginarse el escenario y sentir unos intensos deseos de estar allí.

Desierto del Sahara “El desierto es mucho más que arena, hay que saberlo apreciar con su belleza árida, pero impresionante” -afirma Jimmy en su libro-.

Habla sobre que la motivación al viajar está en desear el viaje, tener conocidos para dar ese salto de fe y empezar a ahorrar para dar el primer paso: la compra del boleto de avión.

En varias de sus páginas da prácticos consejos sobre que llevar en el equipaje en los viajes, cómo informarse antes de viajar de fuentes actualizadas, también como disfrutar el viaje si se viaja solo o acompañado y las recomendaciones para no entrar en conflicto con los acompañantes. También cae muy en gracia lo que sucede en los aeropuertos, personas que llegan tarde, que no obedecen, arman escándalos y otras anécdotas graciosas.

Comparto mucho su opinión sobre alcanzar un equilibrio al tomar fotografías, y solo hacerlo para lo verdaderamente relevante, tomarlas para que representen algo único e impresionante, y no abrumarse por tomar fotografías de todo, ya que de esa forma, no se disfruta del momento.

Hong Kong “La experiencia de conocer caminando Hong Kong con una persona local que te explica los detalles, la historia, la cultura y te lleva a conocer los lugares más conocidos por los locales te hace estar agradecido” –menciona Jimmy en su libro-

A continuación un extracto del Prólogo:

“Mi intención en este libro es contar anécdotas de mis viajes y haciendo referencia de cómo una persona cambia su escala de valores dramáticamente y se modifica, lo que antes era importante, ahora ya no lo es y tus prioridades de vida cambia cuando reconoces que en otros lugares hay, unos que tienen menos o algunas veces más y no le sacan provecho. Viajar te cambia. Aunque es una frase trillada  y comúnmente dicha, la verdad detrás de esta frase es real. Para los que viajamos es un lema y una filosofía de viaje.  Vive con intensidad y con alegría cada aventura viajera que hagas, solo o acompañado, a la naturaleza o a la ciudad, con tecnología o sin ella, sigue viajando enriqueciendo tu conocimiento  y tu personalidad, valora lo que ves, medita lo que no te parece  y adapta lo bueno en tu estilo de vida.“